¡O todos o ninguno!
Sobre el lenguaje no sexista he hablado largo y tendido en otra ocasión; no obstante, me había dejado en el tintero algunas consideraciones que pienso abordar ahora.
Uno de los argumentos principales, acaso el que actúa a modo de locomotora que empuja los vagones donde caben las reivindicaciones de índole igualitaria, consiste en afirmar la invisibilidad a que se ven sometidas las mujeres, niñas y ancianas del mundo entero, pues tampoco el inglés, que había sido tomado como modelo de lenguaje no sexista, está exento de esta lacra.
Por mi parte, tomaré al pie de la letra dicha afirmación, es decir, me fijaré en la persona que habla frente a mí con el temor de que siendo una mujer, como no tenga en cuenta el lenguaje no sexista, ¡zas!, desaparecerá al instante, al haberse vuelto invisible.
En el tranvía, escucho lo que esta señora refiere a su vecina:
El otro día, bajamos todos al río. Hombre, tanto como atrevernos a bañarnos, eso no, que hacía un poco de fresquete. Los niños querían darse el chapuzón, pero su padre no lo consintió. Cuando, de repente, unos que habían llegado detrás de nosotros, sin más miramientos se despojaron de las ropas y se metieron de cabeza... ¡Al agua, pato!
Supuse que esta buena señora se refería tanto a ellos como a ellas. ¿Desapareció por lo tanto de mi vista? ¡No! Vi y comprobé que no desapareció ni de mi vista ni de la vista de nadie. Pero, ¿no decían que el idioma por ser sexista hace invisibles a las mujeres...?
¡Ah, bueno...!, me dice mi amigo, que está conmigo en el tranvía, que lo de volverse invisible es solamente en sentido figurado, no se corresponde con la realidad.
A esto replico que si el lenguaje sexista hace invisibles a las mujeres y visibles a los hombres, entonces, por la misma regla de tres, todo varón al que se haga alusión ha de aparecer ante mis ojos como por arte de magia.
¡Qué bien, ahora mismo me pongo a leer un texto y al momento se volverán visibles cuantos señores sean mencionados en él!
Tomo el periódico del día y...
"Barack Obama pasó el miércoles una hora y media en la televisión, en la franja de máxima audiencia, respondiendo a las dudas del público sobre sus planes de reforma sanitaria. Es la sesión más larga de preguntas a la que se ha sometido desde que es presidente. Ningún otro asunto, internacional o doméstico, ha consumido hasta ahora tanto de su tiempo."
El País, 26-06-09
Al leer estas líneas me figuro -con ansiedad, lo reconozco- que de un momento a otro surgirá en el pasillo del tranvía la silueta del señor presidente de los Estados Unidos, así como el público que había asistido a la audiencia televisiva.
Aguardo unos segundos... ¿Se hará visible el señor Obama? ¿Se volverá de carne y hueso...? ¿O seguirá siendo una pura representación mental, fruto de mi lectura del artículo del periódico, que lo menciona?
Ya veo que esto de la visibilidad no funciona. Vuelvo a leer los renglones de la hoja; esta vez en voz alta, y...
¡Aquí no aparece ningún Obama ni ningún Obamo!
Que no, que no -replica mi amigo-. Estás equivocándote: el lenguaje es una representación de la realidad, pero nunca será la realidad misma. Por lo tanto:
Una "mesa" no es nunca una mesa, aunque esta palabra designe a tal objeto.
Un "libro" no es nunca un libro, aunque esta palabra designe a tal objeto.
[...]
Así pues, ¿el lenguaje no es más que una ficción...?
En un texto cualquiera, en el habla corriente, ¿somos todos visibles e invisibles a la vez?
Al fin mi amigo asiente con la cabeza; parece que por fin estamos de acuerdo.
¿Y qué decir, entonces, del lenguaje no sexista?
Pues -mi amigo se hace un nudo en la garganta-, sobre ese lenguaje tan especial sólo sabré decirte que: ¡O todos o ninguno!







abril-ale dijo
El lenguaje sexista lo usamos todos. Algunas veces nos cuidamos en no usarlo cuando el tema pone énfasis en ello, pero por lo general lo usamos todos. En lo personal, creo que debemos acostumbrarnos a no usar el lenguaje sexista, (aunque también creo que el lenguaje debe ser libre) voy a tratar de empezar por mi. :P Jajaja. Y es que, debemos empezar a hacer los cambios nosotras y luego reclamar.
¡¡Madre, que enredada la que me pego!! :D
Besitos de viernes y lindo fin de semana. :)
26 Junio 2009 | 07:50 PM