A los pocos días, invitaron a mi amigo a casa de don Celestino Augusto Pérez, autor del famoso manual, cuyo título completo rezaba: ‘Manual de las buenas formas en el hablar, donde no olvidamos ni una coma para que sepan Vuesas Mercedes que las mujeres han de ser nombradas en todo momento, pues no en vano ellas representan la mitad de la humanidad.' En verdad que el título era un poco largo, pero la mayoría de los lectores usaban este otro título, más simple: ‘El Manual de Don Celestino Augusto.'
Era éste un caballero como de sesenta años, alto, calvo, de nariz afilada y mirada penetrante. Los ojos, grises. La tez, algo rosada. La expresión dura de quien anda siempre en escaramuzas con su propia sombra: este señor, Augusto, no se fiaba absolutamente de nadie. Había cogido tanta manía a la sensación de frío que hasta en pleno agosto usaba gorro de lana y abrigo azul (algo descosido) de lo mismo.
Le presentaron al nuevo acólito de su causa. El prócer lo miró con gesto altivo, parapetado en su espacioso despacho, con suelo rojo de adoquines, mesa de cerezo (un lujazo en estos tiempos que corren) y un tinglado de cartones y papeles por todas partes, repartidos en un gran desorden. No tenía pantalla ni teclado de ordenador; sí, en cambio, una antigua olivetti, con la que aporreaba sus documentos, los mismos que luego su secretaria transformaba en un texto legible, pues don Celestino no había tenido tiempo de ir a la escuela y en realidad solo sabía escribir a duras penas. Pero ese era su secreto; no lo iba a pregonar por ahí (aunque a mi amigo, que es muy perspicaz, no se le había escapado el detalle). De la terraza, que estaba detrás de una puerta de cristales, procedían la luz de la mañana y la voz alegre de un canario.
-Siéntate, siéntate, por favor -ordenó Celestino Augusto a mi amigo, una vez se quedaron solos en el despacho-. ¿Has leído mi Manual de las Buenas Formas en el Decir?
-Sí, señor; lo he leído de la primera a la última página.
-¿Y qué te parece?
-Que está lleno de argumentos, a cual más acertado. Lo que usted propone no tiene precio, usted liberará a la humanidad del yugo de la discriminación lingüística, que ha sido la causa de las perennes injusticias sociales y de la continua opresión, y de que el mundo vaya como va, muy mal, por cierto. ¿Y pensar que usted será recordado en el futuro como la persona que promovió estos cambios en el lenguaje, tan justos como necesarios?
El viejo se frotó, satisfecho, las manos.
-Este es solo el principio del principio. Algún día, querido señor...
-Emiliano Ventura, para servirle.
-Querido señor Emiliano Ventura, digo que algún día el mundo amanecerá con un lenguaje nuevo, un lenguaje desprovisto de la petulancia, de la discriminación, de la grosería, de la zafiedad de tantas palabras arrogantes como hoy recogen los diccionarios. ¡Qué escándalo!... Pero estas palabras mucho afean los idiomas, y es preciso que las metamos en un barco y las enviemos a una isla desierta, para que allí se pudran y desaparezcan, a despecho de los tunantes de la Real Academia, unos vividores todos, que se permiten el lujo de sermonearnos sobre el lenguaje, figúrese usted, ¡el lenguaje!
Este buen predicador acompañaba su discurso con juego de brazos (como un director de orquesta) y una elevación de la voz, que se había vuelto tan aplastante como el silbido de un barco al salir del puerto.
Mi amigo lo miraba, cada vez más asombrado...
-Escúcheme bien, amigo Emiliano Ventura, sepa que: el Manual que acabo de publicar supone solo el principio de la revolución lingüística que estoy preparando. Porque de momento solo me he ocupado de los géneros, malditos géneros, que son sexistas por definición. Llegará el día en que habré de ocuparme de los verbos. ¡Sí, de los verbos y sus horrendas terminaciones! Porque ¿cómo es posible que al decir, pongamos por caso: ‘VinieroN del cine' no sepamos si nos referimos a ellos o a ellas, puesto que la forma vinieron no permite descifrar semejante enigma? ¡Y lo mismo ocurre con las terminaciones, asquerosas terminaciones: -mos, -áis! Nuestro idioma debe imitar en esto al idioma francés: debe repetir a cada paso el pronombre sujeto, única manera de aclarar quién hace esto y quién hace aquello, única manera de conseguir la equidad en el lenguaje, que ha de ser universal.
Al oír esto, mi amigo se quedó pasmado. El canario, desde su jaula en una terraza llena de tiestos con geranios, donde había también un alambre con ropa colgada, no cesaba de entonar su particular Himno a la Alegría.
-¿Un cafecito, señor Emiliano...?
Mi amigo aceptó, gustoso, la oferta.
-¿Y para cuándo esa segunda reforma del lenguaje?
El augusto Celestino lo miró con ojos enrabietados, como escandalizado con la pregunta. Dijo por fin:
-Tendré que esperar a que mi secretaria se reponga de cierta dolencia que tiene en la espalda. Como se pasaba todo el día delante de la pantalla, corrigiendo mis textos, que yo le dictaba muchas veces, por ganar tiempo, últimamente se quejaba de no sé qué dolores y calambres. No me ha quedado más remedio que darLA una semana de vacaciones.
Mi amigo se rascó, apenado por la pobre secretaria, la cabeza; y luego dio, más pensativo que nunca, un sorbo al cafecito de la taza de porcelana blanca.


abril-ale
29 jun 2009 | 11:35 AM
Ehhhhhhh, acá cabría aquel refrán que dice: "Dime de que presumes y te diré de que careces" :P
¿Pena por la secretaria o pena por don Celestino? :D
Besos y buena semana q empieza. :)
Jo
29 jun 2009 | 11:50 AM
Muchas gracias, Abril, también te deseo un buen fin de semana. Del texto se colige que hoy en día las personas pueden caer en nuevos 'fanatismos', tan absurdos como los de antaño, que movieron a guerras no menos absurdas, como por ejemplo las guerras de Las Cruzadas.
teremarin
29 jun 2009 | 08:13 PM
Vaya vaya Jo...no sé yo quién es el que cae en cruzadas absurdas...y usando las palabras de Raquel Fernandez te comento lo siguiente:
creo que el uso de un lenguaje no sexista no se puede y no se debe imponer, argumentar y/o contra argumentar, según en qué posiciones, es un debate árido que no lleva a ningún lugar. Se puede argumentar o discutir cuando existe voluntad de llegar a algún punto común, ...si no es el caso, no merece la pena invertir tiempo, seguramente encontrarás foros donde puedas encontrar puntos de vista menos enfrentados, en los cuales puedas enriquecer y enriquecerte con los comentarios de otras personas.
Un abrazo a pesar de todo
Tere Marin
Jo
29 jun 2009 | 08:50 PM
Si te fijas, Tere, he puesto debajo de este post: 'ficción'. Esto es una ficción que refleja las realidades del autor, sus realidades. No pretendo convencerte ni a ti ni a nadie. El tema del lenguaje no sexista me ha interesado desde el punto de vista literario, y como tal lo he tratado. ¿Qué reflejo con ello una ideología? Esto es inevitable: hasta el cuento de Blancanieves refleja una ideología. Si algo te ha molestado en mi relato no te esperes disculpas de mi parte, porque no retiro ni una coma. Y esas palabras que citas de Raquel podías habérselas dicho a un tal Xavier cuando saliéndose interesadamente del tema objeto del debate se dedicó a compararme con Franco, con los miembros de la Iglesia y hasta con la Inquisición, lanzando de paso una diatriba tremenda contra los profesores de español y los miembros de la RAE. Si entonces ese comportamiento no pareció molestarte en absoluto, ¿por qué te rasgas ahora las vestiduras por un texto que canta las verdades, a su modo, pero las canta?
Un saludo y lo dicho, ni una coma...
Jo
abril-ale
29 jun 2009 | 09:10 PM
Jo, pasa que ya se tu punto de vista en esto. En los anteriores posts lo tocamos. Quise abordarlo desde otra óptica, y que mejor q ponerle un poco de humor.
Besos
teremarin
29 jun 2009 | 09:14 PM
Jo estas diciendo medias verdades.....en todo caso la discusión ENTERA(lo que dijiste y lo que dijeron , que tú no te quedaste manco)
en ese cambio de opiniones o discusión está aquí...
http://teremarin.lacoctelera.net/post/2009/05/23/rebatiendo-que-o...
es más una formalidad para que se sepan el todo y no una parte.
Un abrazo
Jo
29 jun 2009 | 10:10 PM
Haces bien en traer aquí el hilo de mi debate con el señor Xavier, Tere, cada cual que juzgue. En cuanto a eso que dices que 'yo no me quedé manco', te respondo que yo no me dejo maltratar por nadie, ni con la boca pequeña ni con la boca grande; a insultos ajenos, respuestas de mi parte. Remonta en el tiempo y concluye quién sacó las cosas de quicio, con una mala fe increíble, además.
Abril, estoy redactando una serie de varios episodios sobre el tema del lenguaje no sexista, el plan ya está concebido y con un poco de suerte llegaré hasta el final.
Sé que mi decisión toca las narices a más de uno. Pero así es la vida. No voy a dejar mi relato a medias. Luego retomaré el del señor Ignacio Calderón Ibáñez.
Un saludo,
Jo
PD. te recuerdo Tere que mi discusión con el señor Xavier tuvo dos partes, así que justo sería que también pusieras aquí el hilo de la primera.
tere marin
29 jun 2009 | 10:33 PM
Tienes razón , no me acordaba de la primera parte,ahí vá:
http://teremarin.lacoctelera.net/post/2009/04/12/sobre-miembros-y...
y tambien tienes razón cuando dices que toca las narices a mas de uno e incluso de una ...ya lo creo...si no no le dedicarían tanto tiempo y esfuerzo.
Un abrazo y un saludo , que lo cortés no quita lo valiente...jajajajajajaja
Jo
29 jun 2009 | 10:50 PM
Hola Tere, perdona que insista, pero en el segundo enlace que pones aquí no aparecen los comentarios del señor Xavier. ¿Cómo se explica esto? ¿Nuestro debate tuvo lugar en otro hilo y lo has confundido con este?
tere marin
29 jun 2009 | 11:36 PM
El apartado que hay en mi blog de la coctelera con "lenguaje NO SEXISTA" como podrás ver a la derecha del blog son estas 4entradas:
http://teremarin.lacoctelera.net/categoria/lenguaje-sexista
Hay un apartado que es el llamado:
23 may 2009 - 03:46 PM 26
Rebatiendo lo que otrOs dicen del lenguaje no sexista [1] que tiene 26 comentarios la mayotía tuyos y de Xavier Agulló...
ahora bién déjame hacer memoria no sea que hayas estado en el blog de Xavier y se iniciara allí el debate...o bién esté en otro apartado sea de tu blog o del mio...pero lo que me aparece hasta ahora es eso...si aparece algo más no te quepa duda que ya que tienes tanto interés lo añado aquí...
Un abrazo Jo.
Jo
29 jun 2009 | 11:37 PM
Tras mirar con lupa veo que dentro del enlace hay tres enlaces más, tras lectura atenta, descubro que mi 'debate' con el señor Xavier comenzó en el tercero (el de Argentina). Lo he vuelto a leer de cabo a rabo y no puedo sino ratifcarme en lo ya dicho por mi parte.
Gracias, Teresa, por haber facilitado los enlaces, porque esto permite tener una visión de conjunto, desde su origen hasta el desarrollo y desenlace de una discusión que empezó siendo lingüística y terminó mezclándose con la política y la cuestión personal.
Jo
29 jun 2009 | 11:40 PM
El inicio de la discusión está en el post de tu blog dedicado a Argentina (es el tercer enlace).
Muchas gracias por el esfuerzo de haber ido a buscarlos y ponerlos aquí,
teremarin
29 jun 2009 | 11:50 PM
ahhh el fallo estaba en que ese primero de las discusiones lo habia situado en archivo -sudamerica- y no en el lenguaje no sexista....ahora si que está...es este el que faltaba:
http://teremarin.lacoctelera.net/post/2009/04/11/argentina-debera...
Ahora creo que si está todo.
Un abrazo