Sobre la terrible comedura de coco que en estos momentos se está dando a propósito de la mal llamada 'pandemia' de la gripe A, publico un fragmento del artículo que aparece en el blog 'vidasostenible'. Creo que el mensaje es importante, las palabras justas. Hay que decir ¡basta! de manipulación y de mentiras que no obedecen sino a intereses económicos.

Las Noticias Televisivas = Puro Márketing Publicitario

Por vidasostenible

A simple vista, cada día en el noticiero televisivo podemos ver cómo los medios de comunicación le dan una importancia urgente y temerosa a la famosa gripe. De esta forma, están consiguiendo que los ciudadanos también le presten atención al asunto y no sólo eso, están metiendo miedo a las masa colectiva de forma consciente o inconsciente.

Reservando cada día un espacio en todos los informativos para hablar de la gripe porcina, haya o no noticias relevantes sobre este tema, engañan a los ciudadanos transmitiéndoles la impresión de que esta enfermedad es realmente importante y dañina (cosa que si te informas comprobarás que no es así, y muchos expertos lo saben y por eso tranquilizan a la población) y no sólo eso, les meten miedo de forma subconsciente al volver a hablar y recalcar cada día el tema de la gripe, porque es de saber que la única forma de convencer a una persona de algo sin que ella se dé cuenta de que la has engañado, es convencer a su subconsciente, y la forma de conseguir esto es repetir de forma rutinaria la información que quieres transmitir o dejar sobreentendida, que, en este caso del que hablamos es: "Miedo, miedo, muerte, muerte, la gripe porcina es la peor enfermedad de todas las que existen, puede matarte rápidamente, se extiende con gran facilidad, el riesgo de muerte es muy alto, y.... "la única solución a esta "grave" enfermedad es la vacuna." Cada día desde que la gripe porcina fue conocida, los noticieros televisivos han estado bombardeando a la población con este mensaje hipnótico dicho de forma directa o indirecta, engañando a nuestras mentes conscientes y subconscientes con una sarta de mentiras descaradas, de temores e histerias infundados, y de una promesa vana, una solución terrible, muy perjudicial y más dañina que ninguna enfermedad que los virus de la naturaleza puedan producir, la vacuna.