Microcuentos. La escapada imaginaria.
Tenía un amigo. Este amigo vivía en el campo. No le gustaba la ciudad. Para él la ciudad representaba todos los problemas, todos los inconvenientes que uno pueda imaginar. En cambio, el campo era sinónimo de paz, armonía, luz y color; aparte una exuberante vegetación y unos animales simpáticos, allí podía encontrar gente amable, que no negaba nunca el saludo. Su amigo le contaba todo esto por teléfono; y él se moría de envidia a la vez que oía el ruido del tráfico, que se colaba por su ventana y era la causa de un intenso desasosiego en lo más hondo de su ser.


mily ------------------------------------ dijo
TE PUEDO ASEGURAR QUE TANTO CAMPO, TANTA PAZ, CANSA.
7 Noviembre 2009 | 08:35 PM