Escuché una vez en la radio a un filósofo que decía que hay diferentes tipos de «fealdad»: una cosa puede ser fea por naturaleza; porque así lo establecen los cánones sociales; o porque posee un añadido, un plus que lo hace feo. Y puso el ejemplo de la guapa moza que en una parada de autobuses, esperando, se dedica a masticar chicle. La chica es guapa –según los parámetros sociales– pero el plus del chicle la afea, deforma momentáneamente su pretendida belleza hasta que deja de ser tal.
Este tercer tipo de fealdad –proseguía nuestro filósofo– está expandido en nuestros días por todas partes: la hermosa fachada de un edificio que acaba de ser pintarrajeado; el robusto árbol al que mutilan sus ramas; la playa contaminada por las bolsas de plástico y otros desperdicios de la humanidad; la bella estampa de un grupo de manifestantes que se acompañan de todo tipo de cacofonías: silbatos, caceroladas, insultos a la autoridad...
Partimos de que algo es hermoso en sí y, en virtud de algún añadido, se transforma en feo... La música que suena a deshoras (son las tres de la madrugada) sería un acto incluso sublime, noble, si no perturbáramos con ella el sueño de los vecinos.
Un ejemplo más: voy a la tienda y descubro en la estantería una radio de última generación, con botones, luces y asombrosos altavoces. Pero, ¿para qué me sirve un aparato tan sofisticado si las emisoras locales y nacionales son insoportables, no ofrecen interés alguno?
Es como si lo feo hubiera contaminado hasta el último objeto que hubiésemos podido calificar de hermoso.
Dentro de esta progresión de la fealdad, la costumbre de masticar chicle avanza imparable: se ha transformado en su símbolo universal.
¡Viva, pues, lo feo; sigamos masticando chicle, que es gerundio!


charlitox
9 oct 2010 | 05:19 PM
Jo, la belleza no se cuida en nuestra sociedad. Todo se estropea y se destroza, por vandalismo o dejadez. Creo que es en Singapur donde prohibieron los chicles, porque se convirtieron en un problema. Y no porque los mascaran, sino porque los pegaban por todas partes...
Por cierto, espero que algún día vuelvas a visitarme, leerme y comentarme... Te echo de menos!!!
Salu2
Joaquín Martínez
9 oct 2010 | 05:43 PM
Es cierto. Pero en general creo que hay poco tráfico de personas en LC. La decadencia de este sitio continúa.
abril-ale
9 oct 2010 | 09:05 PM
La otra vez leí en una página que mascar chicle no es perjudicial, al contrario, ayuda a reducir calorías y por tanto ayuda a adelgazar. Según este artículo, el estudio fue hecho en el Reino Unido con mas de cien estudiantes. Jajajaja, ¿qué dirán los odontólogos?
Nada, para mí esta es una campaña a favor de consumir y consumir chicle. Allá aquellos que se dejan embobar.
Y sí, creo que la fealdad está ganándole a la belleza. Pero me refiero a la belleza de valores, sentimientos y por ende de actitudes.
Besooooos.
Joaquín Martínez
10 oct 2010 | 09:04 AM
Yo veo cada vez más gente masticando chicles; son de todas las edades y de todas las condiciones. Tal vez el médico lo recete para dejar de fumar o para adelgazar.
colegui
11 oct 2010 | 02:13 PM
Ese fílosofo estará orgulloso de serlo? Pues se podría dedicar a otra cosa, que decir idioteces por la radio
Joaquín Martínez
11 oct 2010 | 02:19 PM
¿Pero tú no me habías borrado de tu lista?
colegui
11 oct 2010 | 02:30 PM
si, porque veía que no me hacías ni caso y no creo que te merecieras ser mi amigo, quizás te mereces estar en la lista de fans
Joaquín Martínez
11 oct 2010 | 02:42 PM
Espero que el pobre filósofo no pague los platos rotos de tu enfado. Es cierto que últimamente he visitado más bien poco las páginas de mis amigos, no solo la tuya, en adelante intentaré navegar más por LC y visitar más las páginas de mis amigos. Un saludo.
colegui
11 oct 2010 | 03:06 PM
No creo que page los platos rotos, él mismo los pagará con comentarios como el que hizo en esa emisora de radio. A mi me suele pasar lo mismo, hay veces que por tiempo no suelo ser tan constante y valoro que la gente que me interesa, me siga comentando.
Un saludote
Joaquín Martínez
11 oct 2010 | 04:05 PM
Obviamente, discrepo contigo, no creo que el filósofo haya dicho ninguna tontería, más bien pienso que sus palabras son fundadas y que no le falta razón: vivimos impregnados de fealdad, hemos convertido todo lo bello en feo. Esa es la realidad, basta con salir a la calle para comprobarlo. Y en cualquier caso, me parece de poco respeto por tu parte que entres y digas 'tal señor ha dicho una tontería'. Eso lo dirás tú. De todas formas, decir que algo es una tontería es lo más fácil; lo difícil es demostrarlo.
colegui
11 oct 2010 | 04:39 PM
Pues discrepa, pero te digo que me parece una solemne chorrada, que una chica esté comiendo chicle en la parada de un autobus. Si, me parece horrible, que los grafiteros pongan sus firmas en la fachada de un edificio, pero que luego diga, que le molesta los silbatos, caceroladas de gente que quizás lo esté pasando mal y salga a la calle a manifestarse.
Con respecto a lo que me dices sobre la falta de respeto que tengo, será a tu juicio, porque simplemente comento lo que a mi parecer, dice ese filosofo. Y por eso, no lo considero una falta, es más una crítica. Demostrar el que? lo que pienso? Pues pienso que sí me parece una falta de respeto, por ejemplo, que alguien que esté en una clase si coma chicle, mientras da clase un profesor. Pero hacerlo en medio de la calle?
Joaquín Martínez
11 oct 2010 | 07:31 PM
Tú no has comentado lo que dice el filósofo, lo has descalificado directamente diciendo que era 'una idiotez'. Y los silbatos y caceroladas son más que sonidos, ruido estridente, por lo tanto los podemos considerar como un sonido 'feo'. ¿Lo entiendes? Además, eso de la cacerolada no lo dijo el filósofo sino yo. Y lo que tú has hecho es una falta de respeto. Has entrado aquí como un elefante en una chatarrería, insultando y atropellando. Comentarios así, no gracias, son solo ruido, mejor vete por ahí y no vuelvas más. Adiós.