Dentro de cien años, todos estaremos sensibilizados con la suerte del planeta. No volveremos a tirar por la ventanilla de nuestros vehículos los cigarros encendidos. No volveremos a pisar el parking de un restaurante McDonald's para luego arrojar en los contenedores un kilo de basura por persona.
Tampoco volveremos a mostrarnos indiferentes cuando nos anuncien las consecuencias de la última catástrofe natural. Nos importará entonces un bledo si las bolsas de Nueva York no dan buenos resultados y si -según los pronósticos- la economía mundial amenaza con irse a la ruina.
Nos cruzaremos de brazos cuando nos digan que el precio de los carburantes no cesa de subir.
Y nos reiremos por la competencia que nos hacíamos para ver quién manejaba el coche más caro, el coche más potente, el coche más rápido.
Y a cada paso que demos no se notará por dónde vamos, porque lo dejaremos todo limpio y como estaba.
Dentro de cien años, habremos aprendido a comportarnos con dignidad. Dentro de cien años, seremos ecológicos. No contaminaremos el aire con nuestros malos humos. No verteremos al mar nuestros despropósitos. No exterminaremos una flora y una fauna que tienen tanto derecho a existir como nosotros.
Dentro de cien años, comprenderemos (si bien, un poco tarde) que mejor hubiera sido haberse comportado como seres civilizados.
Porque tendremos hijos. Y nuestros hijos nos sucederán. Y nuestros hijos nos sobrevivirán.
Y dentro de cien años, se acordarán de nosotros. Se acordarán de sus padres y de lo que sus padres dejaron. Ese futuro de mierda que habremos dejado a nuestro paso.
Y escribirán manuales. Y escribirán ensayos. Y harán reportajes. Y saldrán en las pantallas viejas imágenes de nosotros comiendo hamburguesas, de nosotros matándonos en la carretera por ciertos desajustes con el alcohol, de nosotros haciéndonos la guerra fría, la guerra de guerrillas, la guerra de los insultos, la guerra de la competencia y de la economía salvaje de mercado.
Y pensarán que sus padres eran unos tontos y unos locos. Que los mismos que después de cien años iban a ser ecológicos jamás se pararon a pensar en lo que dejaban, en la mierda de mundo que dejaban a su paso.
Y si lo pensaron, solo ha sido para volverse más ruines, más egoístas, más rufianes, más sordos a lo que ya es un clamor del cielo. Pero de aquí a cien años, dudo mucho que el cielo se acuerde de nosotros.


Jo
15 ene 2011 | 04:34 PM
Este artículo lo había publicado en Alalzada el 6 de octubre de 2008. Compruebo que no ha perdido actualidad, bien al contrario. ¿Cuándo empezaremos a darnos cuenta de que tenemos que cambiar nuestra manera de vivir, de consumir en el mundo?
Elemento Cero
15 ene 2011 | 05:16 PM
Dentro de cien años, en casos muy probables, o bien nos encontramos viviendo en ciudades subterráneas o formando parte de grandes cementerios baldíos. Soy de los que piensan que ojalá recapacitemos a tiempo, pero los años pasan... y nada cambia. Entonces, ¿qué nos queda? Pasar al olvido, a una hoja de la historia que algún irresponsable arrancó y que nadie podrá leer.
Sea como sea, espero que dentro de cien años las cosas sean como las describes y, por muy mal que esté el mundo, la recuperación haya empezado y todo vaya a mejor, en todos los sentidos.
Pero si no es así, al menos espero que con nuestro suicidio social no arrastremos a millones de especies inocentes, ni que con nuestro egoísmo mancillemos los hermosos parajes de este planeta que tuvo la mala suerte de alumbrarnos.
Gran entrada. Un saludo.
gabriela
15 ene 2011 | 09:53 PM
Hubo una época en que se quemaban personas en la hoguera, acusadas de brujería...También se ahorcaban en la plaza pública y la gente aplaudía...Se engañaba a los indígenas con espejos y cuentas de vidrio y se les quitaba el oro...Se agarraban personas y se les sometía a la esclavitud...
Todos ellos, ¿habrán pensado en cómo los iba a recordar la humanidad, cien o más años después?
Creo que cada época, tiene sus propios pecados. En este mismo momento, hay una treintena de guerras en el mundo, sólo porque unos quieren quitarles algo a los otros...
Hasta no hace mucho, se cazaban ballenas y a nadie le importaba...Se quemaban bosques para hacer campos de cultivo, sin pensar en el daño...Se tiraban desechos industriales al mar, pensando que "desaparecerían"...
Ya por lo menos, se está haciendo conciencia, se dictan leyes para regular o prohibir la contaminación, y se está viendo , gracias a la tecnología como ésta, que la gente se comunica, aprende, se informa, piensa y mucha está dispuesta a cambiar sus hábitos y costumbres en pos del bien común, lo que es un gran avance. Creo que nos van a recordar como la generación que abrió los ojos...
abril-ale
16 ene 2011 | 06:32 AM
La lucha siempre es necesaria. Hay diferentes maneras de luchar, pero todas son válidas mientras se luche por una causa justa.
Tu lucha es la lucha de muchos en nuestro planeta.
¿Sobrevivirá el planeta cien años? Ojalá que sí.
Abrazos y buen fin de semana.
Jo
16 ene 2011 | 07:56 AM
Hola, Elemento Cero, si alguna vez empezamos a cambiar será porque no nos quedará otro remedio. La cuestión es si la Naturaleza nos permitirá salir ilesos de los destrozos que estamos cometiendo ahora. A ella no le hacemos tanto daño como a nosotros mismos, porque estamos destruyendo las condiciones que nos permiten vivir a Nosotros. Si de pronto la naturaleza se convierte en un desierto total sin vida, ella seguirá existiendo. Seremos nosotros los que habremos desaparecido. Creo que no tenemos remedio, estamos cavando nuestra propia tumba: lo siento por los millones de especies animales y vegetales que con nuestra tontería van a desaparecer al mismo tiempo que nosotros.
Jo
16 ene 2011 | 08:03 AM
Gabriela, no soy tan optimista. Imposible serlo. La caza a la ballena continúa, no se ha parado. Lo único que ha aumentado es la hipocresía de las naciones. Estamos vaciando los mares de vida. Estamos quemando los bosques de todos los continentes. Estamos contaminando las aguas del mundo entero. Estamos haciendo de la atmósfera un elemento hostil a la vida. ¿Recapacitamos? ¿Damos marcha atrás? Yo no lo veo. Nuestra voz de protesta es una gota en un mar de inconscientes que siguen a lo suyo: consumir, consumir, consumir. Estamos consumiendo nuestro futuro en tanto que especie en solo un par de décadas. Nuestros hijos no heredarán nada, acaso la ruina y la destrucción. Es cierto que el hombre siempre ha sido un bruto salvaje; pero no creo que ahora lo sea menos por mucho que use corbata y traje y vehículo. Al contrario, bajo ese disfraz del supuesto progreso es hoy más salvaje, más troglodita que nunca.
Jo
16 ene 2011 | 08:12 AM
Hola, Abril, cuando hablamos del futuro todo son hipótesis. Yo pienso que el planeta sobrevivirá, si bien algo transformado: dudo mucho que nosotros continuemos existiendo de aquí a un siglo, así como las especies que nos rodean. La naturaleza seguirá su curso, pero creo que a nuestro paso en este planeta habremos dejado solo la vida microscópica. La demás, junto a nosotros mismos, la habremos liquidado.
Elemento Cero
16 ene 2011 | 02:31 PM
En eso estoy de acuerdo. La Tierra seguirá ahí, y el ciclo de la vida volverá a empezar, evolucionará por otros derroteros. Siempre que puede, lo hace. Pero, como bien dices, es una pena que todo lo que hay ahora se pierda, porque es una gran injusticia que aquellos seres vivos que respetan las normas naturales y hacen su vida normal, se vean precipitados al abismo por nuestros empujones.
Y sí, la hipocresía es muy intensa. Parece que se hacen progresos en cuanto a leyes y demás, pero en realidad ningún país o empresa quiere dejar de obtener beneficios. Siempre he dicho que si se priorizan demasiado los números, se corre el riesgo de que la vida pase a convertirse en un cero a la izquierda de la coma. Es lo que llevamos viendo desde que existe el ser humano.
En el fondo, no podemos desmarcarnos de nuestra naturaleza egoísta y territorial. Sobre todo si nos comportamos como criaturas egoístas y territoriales.
Alejandra
16 ene 2011 | 07:29 PM
Jo, leí tu post y me deprimí, pero más me deprimí con tus comentarios. Creo que cuando se pierden las esperanzas se deja de hacer lo que se tiene que hacer.
Si el mundo de todas formas se va a ir a la cresta ¿qué me importa lo que suceda en 100 años?, sigo consumiendo no más, sigo comiendo cuanta comida exótica me pongan por delante sin importarme si está cocinada con algún animal exótico que está por desaparecer, sigo cambiando el teléfono celular cada 3 meses porque total no estoy ni ahí en cómo se obtienen los elementos que lo componen y si 20 africanos se mueren para que obtenga el juguetito, que me importa.
No se trata de eso (creo yo).
Quizás lo que yo haga sea una gota ínfima en este océano de personas y personajes, pero si es lo correcto, es lo que hay que hacer, aunque aumente la desocupación porque las industrias no venden lo que necesitan, aunque el país no crezca al 8%, ni al 6% ni al 4%. Toda acción tiene un costo, tanto si se esquilman los recursos naturales como si se realiza un uso conciente de ellos o no se utilizan.
¿estarían dispuestos a no recibir un tratamiento médico que podría prolongarles la vida 10 o 20 años más?, recuerden que hasta hace unos pocos siglos el promedio de vida humano en el mundo eran 35 años (aún en varios países es así). Obviamente si estás en la Tierra 50 años más tu influencia en ella será mayor, consumirás más, tirarás más desperdicios, gastarás más oxígeno.
No se trata (creo yo) de que nos suicidemos la mitad de los seres humanos en pos de un planeta menos sobrepoblado, sino de empezar a bajar nuestrar revoluciones consumistas y asumir responsablemente que nuestras acciones u omisiones tienen siempre consecuencias.
nofler
17 ene 2011 | 02:05 PM
...........hace pensar este post.........si la generación de nuestros hijos van a ser inútiles y la de sus hijos tambien por la malísima educación en valores que les inculcamos desde pequeños, me refiero a tenerlo todo, juguetes, ordenadores, bienestar, etc....¿como van a ser respetuosos sus hijos?.
Bueno existe una posiblidad que haya un gran conflicto mundial, pasen necesidad de productos y alimentos y vuelvan a darse cuenta de lo que es más importante en la vida, la tierra, la gran madre tierra.
Utrella!!!
Jo
17 ene 2011 | 02:14 PM
A mí estos comentarios me están haciendo reflexionar. El de Alejandra, por ejemplo. Ayer le envié una respuesta y ahora la he borrado. Estoy confuso: ¿dejo que el pesimismo total inunde mi pensamiento o sigo con lo mío, que es escribir, a pesar de que sé de sobra que de todas formas nos vamos a cargar el mundo? Lo siento por los animales y las plantas. Los hombres no me caen simpáticos como especie; ni yo mismo me caigo simpático. Pero, ¿qué culpa tienen los demás seres de nuestra soberbia y de nuestra estúpida concepción del mundo, que nos hace creernos superiores al resto? Solo somos superiores en una cosa: podemos cargarnos el mundo por la vía rápida (apretando un botón) o por la vía menos rápida (contaminando y destruyendo el hábitat).
gabriela
17 ene 2011 | 05:26 PM
Jo, te digo desde ya que eso no se hace....¿por qué borrar tu respuesta?¿porque cambiaste de opinión? ¿porque estás inseguro? Pues adelante, dilo y listo. Tenemos derecho a cambiar de opinión, pero los demás que entran a estos comentarios, no saben a qué atenerse... Piénsalo.
Jo
17 ene 2011 | 07:54 PM
Tienes razón, Gabriela, no tenía que haber borrado aquel mensaje. Decía que todo esto que escribo no lo hago por altruismo ni por generosidad, sino por egoísmo, por estar en paz con mi conciencia, por poder decirme algún día: "hice lo que pude, hice lo que tenía que hacer". Los humanos somos egoístas, pero esto no es malo en sí, sino que es un mecanismo más de supervivencia; el problema surge cuando nos sobrevaloramos y anteponemos nuestro yo a todo lo demás, incluida la vida de todos los seres que nos rodean. Yo me pongo en un plan de igualdad con los demás seres vivos: no me considero ni mejor ni peor que ninguno de ellos, ni siquiera más inteligente; y por eso mi voz de protesta sería la voz de protesta de las abejas, que están siendo aniquiladas por la acción de los pesticidas.
nofler
18 ene 2011 | 08:23 AM
Muy bien Gabriela, estoy contigo totalmente, JO eres un tio fántastico y además muy generoso, sólo por dedicar tiempo a informar a la gente de como destruimos el medio ambiente , además de no tener coche ni móvil, ya contribuyes bastante más que la gran masa a conservar la tierra, siempre vale la pena hacer cosas por la tierra, incluso por otros seres humanos, existen muy poquitos auténticos, pero esos valen la pena y tú lo sabes.....
Utrella!!!