Pensé que aquellos que nos gobiernan se negaban a ver la realidad, la forma como estamos liquidando el mundo. Esto es cierto a medias. Lo ven, y demasiado claro que lo ven. Delante de ellos tienen un dilema: «Si renunciamos al despilfarro que supone el consumismo perdemos nuestras suculentas ganancias; pero si seguimos como estamos, destruimos el ecosistema y, por la misma ocasión, nos destruimos a nosotros mismos. ¿Cómo resolver este conflicto?» La respuesta es obvia: «Hagamos que perdure el sistema a la vez que reducimos la población. De modo que nosotros garantizamos nuestros beneficios y el impacto o daño que causamos a la tierra disminuye.»
En esas están: hace por lo menos veinte años que practican una política eugenista; por eso los índices de natalidad son muy bajos en los países desarrollados.
Los mecanismos para llevar a cabo este fin son diversos y se combinan entre sí:
–A los alimentos que nos venden en los supermercados les añaden ingredientes secretos como son las hormonas femeninas para menguar la fertilidad de los varones. Estas hormonas las ponen incluso en el agua de los grifos. Los efectos secundarios saltan a la vista: las aguas contaminadas de los ríos esterilizan a los peces y a los anfibios por una ingesta exagerada de esas hormonas.
–Se promocionan enfermedades de todo tipo, ligadas con la pésima alimentación y el modo de vida estresado que nos imponen. El cáncer de pulmón de los fumadores será dentro de un par de décadas una broma comparado con las enfermedades de nueva ola: cánceres, infecciones, alergias, sobrepeso, problemas circulatorios, anemias...
El deterioro masivo de la salud conviene a los poderosos de este mundo por dos razones: se diezmará la población a la vez que obtendrán cuantiosos beneficios con la venta de medicamentos para intentar curar enfermedades que ellos mismos habrán provocado. Están realizando con nosotros el negocio de Juan Palomo: «Yo me lo guiso, yo me lo como: yo fabrico la enfermedad, yo otorgo los remedios para su cura; eso sí, a corto plazo, porque a la larga os espera la muerte.»
–Nos hacen creer que la esperanza de vida aumenta, que la población envejece, que la medicina lo cura (casi) todo, que los avances de la ciencia mejorarán la calidad de vida. Esto es pura mentira, una estafa al por mayor.
Lo único constante es que la población no cesa de enfermar; las alergias se cuadriplican cada año; las grasas saturadas están acabando con la movilidad de la gente; el estrés ha hecho de los habitantes un manojo de nervios, sólo aptos para caer fulminados por la depresión.
Todo esto estaba ya previsto: dentro de diez años, si el planeta aún tolera nuestra presencia, la población comenzará a disminuir. De hecho, lo único que escapa a este plan reduccionista es la población del tercer mundo, que como no dispone de tantos supermercados para envenenar a la gente, sigue multiplicándose. También se les escapa el control de las poblaciones de China e India. Aunque yo pienso que estas últimas van a comenzar a disminuir de manera drástica, porque también ellas se han subido al tren del capitalismo.


nofler
21 ene 2011 | 11:26 AM
muy buen post
es curioso, le dan la vuelta a la tortilla, cuando lanzan una noticia, tienes que estar despierto y vigilando que no sea la contraria... nos dicen que hoy la gente vive más años, pero no nos dicen todos los que mueren de enfermedades raras o relacionadas con el cancer, esto no es noticia, cuando te sucede algo en la piel o en el cuerpo todo es virico...no se sabe de donde proviene...
Nuestros mayores, algunos viven más años pero muchos con alzheimer o con otras enfermedades..., nofler prefiere morir antes, que mal vivir enferma dependiente de medicamentos y de otros....
Utrella!!!
Jo
21 ene 2011 | 11:35 AM
Es el negocio del siglo XXI: jugar con la salud de la gente. Las pastillas de las farmacias no curan las enfermedades, pero sí que crean adicción. Es como el coche, cuanto más lo usas, más se te hace imprescindible.
ruedademolino
21 ene 2011 | 11:51 AM
Muy buen Post. Comparto tu planteamiento que, estoy seguro, sabes que podríamos profundizar y hasta sacarle mucha mas "punta"
Saludos
Elemento Cero
21 ene 2011 | 04:09 PM
Así es, es el negocio del siglo XXI. Como dicen en inglés, "depopulation". Saben que esto tiene que regularse, y como están arriba de todo, lo regulan sin que a ellos les afecte. Pero basta mirar a nuestro alrededor para comprobar que lo que dices es cierto.
Cuando escasean los recursos, las especies mueren de hambre, hasta que vuelve a haber una proporción adecuada entre depredadores y presas. En nuestro caso, se está haciendo una exterminación controlada y sutil de personas, y encima ganando dinero por todas partes.
Decía Hobbes que el hombre es lobo para el hombre. Bueno, yo creo que el hombre es cerdo para el hombre, sin ánimo de ofender a los educados y pulcros marranos- de cuyos modales tendrían que aprender nuestros dignatarios-.
Jo
21 ene 2011 | 04:54 PM
Qué gran comentario, Elemento Cero, sobre todo el último párrafo. Es una pena que solo nos quede llamarles 'cerdos' a esos que nos gobiernan y no podamos hacer nada por impedir la debacle.
Jo
21 ene 2011 | 04:55 PM
Es cierto, Rueda de Molino, podríamos hablar de ello más tiempo. Pero el instinto me dice que sería un tema verdaderamente triste. Un saludo y un abrazo.
abril-ale
21 ene 2011 | 06:34 PM
Si continuamos siguiéndole el juego a esta gente, obtendrán lo que quieren. En la naturaleza tenemos la mejor medicina para los males, pero preferimos gastar plata de nuestros escuálidos bolsillos y enriquecer a los dueños de las industrias farmacéuticas y a sus secuaces. ¿Qué hace falta para que adquiramos consciencia de lo que realmente está pasando? No sé, lo único claro es que vamos directo al despeñadero y contribuimos a ello.
Abrazos.
charlitox
21 ene 2011 | 09:34 PM
Jo, no quiero llamarte otra vez alarmista, pero... menudo panorama más negro nos pintas!!! Al lado de tu post, el último mío parece incluso optimista... Espero que no sea cierto lo que dices, porque suena a genocidio nazi, eso de exterminar a la población...
Salu2
Jo
22 ene 2011 | 06:59 AM
A los hechos me remito, Carlos. ¿No te parece que la población enferma a marchas forzadas? A este paso lo raro será encontrar a alguien sano. Si la sociedad enferma es porque nos están envenenando. No me cabe la menor duda.
Jo
22 ene 2011 | 07:02 AM
Hola, Abril, es importante que todos reaccionemos. No podemos dejarnos avasallar de este modo. No podemos consentir que hagan con nuestra salud un burdo negocio y menos aún consentir que nos conviertan en adictos a las pastillas y medicamentos (que eso es lo que pretenden).
Marcial Luis Herrero de Zabaleta
22 ene 2011 | 08:09 AM
La población enferma o la ¿hacen enfermar?. Muchas de las necesidades farmaceúticas han sido creadas en los últimos 10/15 años. ¿Cuánta gente se miraba el colesterol regularmente? por no hablar de los triglicéridos...hace 30/40 años.
Nos convertimos en enfermos "provocados" por la necesidad del fabricante, distribuidor, comercio, farmaceúticos, médicos, personal sanitario.....y podemos seguir y seguir.
Jo
22 ene 2011 | 08:45 AM
Eso es, Marcial, han convertido nuestra salud en otro negocio más. No podemos consentir que jueguen con nosotros hasta ese punto. No somos conejos de indias, no somos una cifra con la que jugar a hacerse ricos, tampoco somos un saco de lona donde meter todas las pastillas y experimentos que se les ocurra en los laboratorios.
gabriela
22 ene 2011 | 08:25 PM
Me parece que se están atormentando gratuitamente...Si antes se vivía hasta los 40 ó 50 años, y la gente se moría de infarto, de una falla renal, o hepática, como no había remedio se iba al cajón sin remedio...
En este momento, hay mucha gente que está viviendo la yapa, precisamente porque su dolencia ha sido tratada; si no, se habría ido al cajón hace añitos...
Estoy de acuerdo en que muchísimas veces las personas toman pastillas por cualquier lesera y al final los efectos secundarios hacen aparecer otras dolencias, toman otras pastillas, y es de nunca acabar, pero eso es la ignorancia de la gente!! Yo prefiero aguantarme un dolor de cabeza que al final se va solo, pero hay mucha gente que le tiene un miedo parido a cualquier dolor. Yo tuve a mis hijos a la antigua, sin anestesia, y muy bien.
Jo
22 ene 2011 | 08:38 PM
Esto que dices es cierto, pero no impide que nos están envenenando con los productos tóxicos que nos venden en los supermercados; y tampoco impide que muchas de las pastillas que venden crean adicción porque incluyen el ingrediente que 'engancha', como la cafeína, pero multiplicado por ciento. Están haciendo negocio con la propensión de la gente a creerse afectada por todas las enfermedades posibles. Las mismas farmacias fomentan la paranoia colectiva.