Se distingue entre publicidad explícita (la que oímos en la radio, vemos en la tele y leemos en los periódicos) y publicidad implícita (la que aparece camuflada en la mayoría de los programas y películas). Los directivos comerciales dan una gran importancia a esta última porque representa el mejor medio de «atraer» a los clientes. A las personas en general no nos gusta que nos digan lo que tenemos que hacer o comprar, de ahí que muchos rechacen de entrada los mensajes publicitarios.
Para combatir este freno a las ventas, los ideólogos del marketing han encontrado un remedio: la publicidad implícita. Consiste en mostrar el producto sin que el espectador advierta que le están haciendo promoción del mismo.
Precisamente, acabo de ver un documental que cuenta el viaje de dos periodistas a un país llamado Grecia. Pues bien, no solo exponen a cada paso una imagen de este país: el turismo ecológico ganándose un hueco; las ruinas de la cultura clásica; las islas del Peloponeso y sus tranquilos habitantes dedicados a la pesca, sino que además observo cómo en los desplazamientos las dos presentadoras van montadas en un coche (aparece un plano donde el vehículo se mueve a través de un paisaje solitario: pinos al borde de la costa; y esta imagen de ensueño redunda, por supuesto, en pro de una estampa idílica del coche).
Su implantación en todas partes se ha conseguido gracias al empujón que le han proporcionado las películas. ¿Cuántas secuencias no se habrán rodado de persecuciones motorizadas, huidas de ladrones con la ayuda de una furgoneta y espectaculares maniobras del conductor de turno, que es policía por añadidura y sabe manejar tan bien el volante como la pistola?
Así es: nos han vendido este producto por todos los medios a su alcance. De hecho, la televisión es hoy un escaparate donde todo es publicidad, sea explícita o, peor aún, implícita. La población, muy sensible a los encantamientos, no ha hecho sino imitar a los personajes de los grandes seriales, quienes no podían dejar de conducir un automóvil por cualquier excusa.


gabriela
10 jul 2011 | 11:24 PM
El problema es que existe mucha gente susceptible de ser engatuzada sin ningún trabajo...El año pasado fueron miles los convencidos de que la única manera de poder apreciar los goles del mundial...era con un plasma...vaya tontería!! También por esta misma razón es que ya no se fuma en la publicidad... Hay que aprovechar la publicidad explícita para ir a hacerse un café, para ir al baño o para conversar...
Jo
11 jul 2011 | 08:19 AM
A mí no me cabe duda que este tipo de publicidad es uno de los soportes fundamentales del sistema capitalista, que no es forzosamente el mejor para los habitantes de este sufrido planeta; pero nos hacen creer que no solo es el mejor de los posibles sino que no queda otro remedio que apechugar con él. Vivimos en una especie de determinismo económico que se ha convertido para muchos en un fatalismo, porque un sistema así es depredador tanto del medio ambiente como de las personas y, peor aún, nos conduce derechos a un cataclismo universal del que no creo que la humanidad salga ilesa, más bien todo lo contrario.
abril-ale
11 jul 2011 | 05:11 PM
Los resultados de la publicidad implícita pueden ser desastrosos, pues deja sentado que quienes dirigen los medios controlan a los consumidores y los induce a actuar según sus intereses.
Abrazos.
Jo
11 jul 2011 | 05:20 PM
De ahí el interés por la televisión para los poderosos, Abril.
gabriela
12 jul 2011 | 12:54 AM
Y no sólo la publicidad es la que controla a las masas...Esto se ha estudiado mucho, y somos pocos los rebeldes !!
En los supermercados, las "góndolas" tienen diferentes estatus, y las empresas hacen convenios para poner sus artículos en las que generan más venta, según su ubicación.
aurora
15 jul 2011 | 11:24 AM
Dices bien..Y no sólo en documentales y pelis, sino también en series españoles..Te ponen productos del super de determinadas marcas para darles publicidad..Por ejemplo , uno de los protagonistas de la serie no para de beber leche Asturiana o siempre tiene en sus manos una determinada revista..
Ya no saben que hacer para meternos los productos por los ojos...
Jo
15 jul 2011 | 08:34 PM
La publicidad implícita es muy importante para la televisión, es incluso la columna vertebral de muchos programas. No menos del 80 por ciento de la emisión es publicidad, sea descubierta o camuflada. Un saludo, Aurora, y feliz verano.
Jo
15 jul 2011 | 08:37 PM
La máxima de los comerciantes es: "ser visto para vender; si tu producto no lo ve nadie, nadie lo compra, por muy bueno que sea". Pero es tal su obsesión de ganancia que cometen acoso (un delito penado por la ley) y nos meten su publicidad hasta en la sopa.